Desde el pebetero

16 de Agosto, a 22:26

Ruido y Espuma

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Los países que mantienen viva la cruel tradición de los toros son tremendistas. No hay punto medio, oscilan entre el cenit y el nadir de la pasión. Una derrota deportiva es una tragedia e hiriente ofensa y de cualquier éxito modesto hacen ruido y espuma.
Cada cuatro años la historia se repite. Corre el amargo sabor de la insatisfacción por los resultados en los Juegos Olímpicos. No se quiere entender ni aceptar que la actuación de los deportistas es el reflejo de lo que es un país en el campo económico, político, social, cultural.

Campea equivocadamente que para sobresalir en los Juegos Olímpicos es cuestión de echarla ganas, de tener fe, de trabajar en equipo y de tener mentalidad triunfadora. El deporte de alto nivel exige otro enfoque alejado del campo subjetivo. El soporte de la ciencia, la cultura del esfuerzo, el concepto agonal.

No se distingue el deporte individual del colectivo ni el de marca con los de apreciación. Las laringes y los jilgueros han alimentado al grueso núcleo de aficionados ideas falsas y huecas. Con frecuencia se juzga la actuación por el lugar sin considerar jamás el valor del esfuerzo en función del gramo, el segundo y el centímetro. De falsas premisas se obtienen falsas conclusiones.

En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 siete países, Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Alemania, Australia y Francia ganaron 152 medallas de oro. El resto de los concurrentes 149. Y en este grupo hay naciones de prestigio deportivo como Inglaterra, Italia, España.

 No es fortuito que el poderoso Dragón que representa la República Popular China en la parcela de la economía mundial ocupe el primer lugar en el cuadro general de naciones ganadoras de medallas en estos Juegos Olímpicos de Pekín.
Cada cuatro años en México se presencia una guerra florida contra los deportistas. Se les descalifica, se les desprecia, se les insulta. Se muestra indignación y se vive caprichoso engaño.

No son los atletas, ni los dirigentes, aunque debemos consignar que contamos con modelos de los más perseverantes en colocar el caballo atrás de la carreta, los responsables absolutos. Es nuestra modesta posición económica social en el concierto internacional. No sugerimos aceptarla.

Los Juegos Olímpicos debieran representar al país un difícil desafío para nuestros jóvenes deportistas, la gran oportunidad de medirse ante los mejores en circunstancias que no son las más propicias en cuanto a sistemas preparatorios. La necesidad de dar un salto con mayor eficacia y eficiencia.
Y sobre todo de participar en esta fiesta universal del músculo y la inteligencia con alegría y alteza sin dramas ni tragedias.

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Exhibiendo 1-2 de 2
  1. Diana S » Posteado en 18 de Agosto, a 12:45

    Es uno de los pocos comentarios inteligentes que se han hecho sobre la participación de México en estos juegos

  2. Liliana » Posteado en 19 de Agosto, a 23:02

    Si alguien es de las voces más prestigiadas del deporte amateur en México, sin duda es este señorón. Felicidades por contar con sus atinados comentarios.
    A él lo felicito porque si bien, no se trata de defender a nadie, se trata de demostrar la realidad que vivimos todos y que en todos, en las actitudes diarias (no comprar productos piratas, eficientar nuestras horas de trabajo, ser honestos etc etc) podemos cambiar.

El análisis a profundidad: récords, medallistas, todo bajo la lupa de toda una autoridad en el deporte olimpico.